Pasados los meses, empezó el
calor; aunque a Paula el verano le gustaba a veces también le agobiaba ya que
sudaba mucho y se tenía que duchar más veces.
También era una estación, donde
Paula se inspiraba mucho, ya que iba a Barna de vacaciones y el mar le daba paz
y tranquilidad.
Mientras tanto, Mario que
también se agobiaba, cuando llegaba a Barna se dedicaba a salir a pasear por la
playa.
Las amigas de Paula, Shaila,
Cintia y María, iban con sus parejas a otras zonas pero siempre se sentían
unidas, ya que por email se contaban las cosas.
Un buen día, decidieron entre
todos darle una sorpresa a Paula; ya que iba a llegar su cumpleaños.
Mario que lo sabía, había
hablado con todos ellos para que días más tarde aparecieran en la fiesta
sorpresa.
Fiesta que llevaba preparando
Mario durante muchos meses y ya había alquilado un local en Barna para todos
los amigos.
Llego el día del cumpleaños de
Paula y esa noche al ir al bar que le había dicho Mario tuvo la sorpresa de ver
una limusina en la puerta y abrió y estaban todos sus amigos.
Al verlos, se emocionó tanto
que entró directamente, tal fue la sorpresa que Mario era el que la conducía.
Ella se emocionó al ver todo
montado y les agradeció la gran sorpresa.
Se fueron a cenar todos juntos
y luego ya a la hora de irse a dormir se fueron al apartamento de Paula y
Mario.
Como era muy grande cabían
todos, ahí que se pusieron a dormir hasta el día siguiente.
Cuando se levantaron más de uno
tenía que madrugar porque al día siguiente tenían que trabajar; así que pocos
se quedaron en la playa; así que al final poco a poco Mario y Paula se iban
quedando solos ahí.
Al irse todos, empezaron a
recoger el apartamento, ya que los últimos días como lo tenían para ellos
podían hacer más cosas.
Se fueron a pasear por la playa
y desayunaron en una terraza, que había justo al lado del mar.
Desayunaron su café con leche
con croissanes y un zumo de naranja, estuvieron ahí bastante rato hablando y
luego Mario se fue a comprar el pan y la prensa mientras que Paula se iba al
apartamento a escribir su cuento.
Esta vez, Paula que tenía que
escribir el cuento para dentro de dos semanas, decidió escribirlo sobre “Un
verano inolvidable”.
Rebeca y Jonathan se conocieron
en un viaje que hizo Rebeca a Sevilla por la feria, ya que le gustaban las
ferias y quería ir a ver la feria de
Abril que le dijeron que era muy bonita.
En el tren, se encontró con un
chaval que se llamaba Jonathan, que era moreno con ojos azules, muy simpático y
atleta.
Esto a Rebeca le llamo la
atención, fue a sentarse al lado de él y esté muy cortés le dijo que no le
importaba y se pusieron a charlar.
Estuvieron todo el viaje
hablando de sus aficiones y las cosas que más les gustaba y poco a poco se
hicieron buenos amigos.
Paula, poco a poco seguía
escribiendo su historia donde Mario estaba muy contento de cómo le estaba
quedando; sabía que este año iba a ser la primera ganadora del premio Príncipe
de Asturias.
Ya que él la veía siempre como
la gran escritora de la capital de España, Madrid que era una persona muy conocida
y salía en todas las revistas con sus artículos más leídos de la prensa.
Solía escribir artículos de
sociedad y espectáculos que era de lo que mejor se le daba, ya que era una
entendida de la materia.
Aparte de escribir, Paula
también tenía vida social, ya que salía con sus amigas; Shaila, María y Cintia,
por la noche madrileña donde había un pub que les gustaba mucho llamado “El
mundo”.
Mientras que Mario se dedicaba
a irse de cañas con sus amigos, Pablo, Javier, Juan al bar “los cachondos” que
estaba en el centro de Madrid y muy cerca de la calle del pub del mundo donde
iban sus chicas, porque eran tan guapas que no se fiaban de los golfos que iban
por esas zonas.
Cintia y Shaila eran fumadoras empedernidas y
salieron todas juntas a la puerta a fumar, que se estaban agobiando un poco en
el bar; cuando ya se les hizo tarde sus chicos las fueron a buscar y se fueron
para casa.
A la mañana siguiente, Mario
que era como un despertador; no se le ocurrió otra cosa que empezar a recoger
la cocina que curiosamente estaba al lado de su dormitorio y Paula no hacía más
que oír ruidos de los cachorros.
Paula: Cariño, cierra la puerta que quiero dormir.
Mario: Sí, mi amor que voy tu tranquila.
Total que
al final, se tuvo que levantar Paula con cara de pocos amigos a cerrar la
puerta, pero lo que no se esperaba era que Mario iba a ir con el desayuno.
Cada día
veía que le daba una sorpresa diferente; eso a Paula la entusiasmaba ya que se
enamoró de él porque era como una caja llena de sorpresas.
Un buen
día, por la tarde estaban solos se pusieron a ver una película llamada El
amanecer de un nuevo día, que les pegaba mucho ya que era al amanecer casi
cuando se despertaba Mario y de paso despertaba a Paula para que se enterara
que había llegado.
Al mediodía
se fueron a mirar ropa para ir a por el premio, porque tenía que mirarse ropa
ya que tenía que ir elegante y zapatos; pero no era su día de suerte porque no
encontró gran cosa y lo dejó para otro momento.
Entonces se
fueron a dar una vuelta hasta que en el corte francés vio en el escaparate un
vestido de gala muy bonito y entró a probárselo; y Mario cuando la vio se le
iluminó la cara y quedó alucinado viéndola con el vestido palabra de honor,
color fucsia chillón; que costaba 200€, eso ya dejo a Mario un poco perplejo;
pero como la quería tanto, todo por su amor hacía lo que hiciera falta.
Así fue,
como cogieron el vestido y los zapatos de color fucsia que estaban al 50% de
descuento, ya que sino a Mario igual le daba un ataque de nervios; Paula al ver
que se portó muy bien lo invitó a comer al restaurante más caro de la ciudad.
El
restaurante se llamaba “La comadreja”, que le gustaba mucho a Paula; aunque
fuera un poco caro.
En casa
llamo a su gran amiga Cintia y le comentó lo del vestido y quedaron para verlo,
entonces al saber Cintia lo que había costado cogió y le soltó a Pablo..
Cintia: Cariño, ya podías ser igual de generoso que Mario.
Pablo: Menuda con el Mario, que pasa que ahora se ha
comprado un descapotable o q??
Cintia: No, le ha comprado para la fiesta de los premios
Principe Asturias 2016 un vestido de 200€.
Pablo: Ostras con el Mario, luego dice que va de pobre…
Cintia: Jajajaja
Así fue,
como al final Cintia y Paula quedaron para tomar un café en casa de Paula para
que ella le enseñará el vestido y ahí que se fueron los dos.
Al llegar,
Mario les abrió la puerta y ya se fueron para el salón; ahí estuvieron hablando
de la mañana que llevaban.
Mario: Menos mal que soy funcionario, porque sino está tia
me arruina.
Paula: Cariño que te oigo..
Mario: Ainsss mi niña favorita cuanto la quiero…
Paula: Ahora no vengas con peloteo…
Así fue,
como al final fue derecho a la cocina, les dejó a los otros en el salón y fue a
hacerle la pelota y se daban besitos.
Acabaron en
el salón y ahí estuvieron los cuatro contando batallas y pensando en recorrer
nuevas aventuras.
De repente,
llamaron al teléfono y cuando fue a cogerlo Mario, habían colgado y eso lo dejó
un poco extrañado.
Mario fue
directamente a comentarles que habían colgado y que el número lo conocían y fue
cuando vieron quien era y que provenía de la casa de Shaila.
Empezaron a
investigar que había pasado, y al volver a cogerlo les apareció una voz que no
conocían, habían secuestrado a Shaila; Juan estaba aterrado y tenía que ir a
buscarla; los llamo para reunirse en el salón de investigaciones de “la rubia
loca”; que era donde hacían las reuniones.
Se fueron
todos para allá, se prepararon con sus escudos y sus trajes de armamento para
ir a buscarla; cogió Mario el casco que tenía con hojas de trébol y el fusil y
ahí que se fueron todos a buscarla.
El grupo se
llamaba “los invencibles de Mario”, ahí estaban todos preparados para la gran
batalla final de vengar a su amiga Shaila y rescatarla de los bandidos que la
retenían porque les habían pedido mucho dinero.
Poco a
poco, se fueron para allá a salvarla; se tuvieron que enfrentar a muchos
monstruos pero estaban preparados para eso y para mucho más.
Cuando
llegaron al escondite, vieron que Shaila estaba en una jaula y la única manera
de que saliera de ella, era que se pusiera a leer Paula porque tenía el don de
que salieran los personajes de los cuentos al igual que enviándolos a su
destino.
Entonces,
fueron a buscarla pero los bichos que la retenían tenían fijación en Paula por
eso habían cogido a su mejor amiga; ya que sabían que pronto iría a buscarla.
El rey de
los malvados se llamaba Sauron, que cuando los vio los retuvo en su castillo
hasta conseguir que Paula leyera para él.
Así fue
como los tuvieron encarcelados hasta el día siguiente, donde vistieron a Paula
de Romana y la pusieron en frente de todos los bichos para leer y que
apareciera la bestia salvaje llamada Aurin; pero tenía Mario miedo de que le
pasará algo y le dio un amuleto para protegerla.
Mario: Hagas lo que hagas, ten cuidado Paula te lo suplico.
Paula: Tranquilo todo saldrá bien.
Así fue,
como les leyó el cuento al revés y acabaron todos los monstruos en sus cuentos
y Shaila quedó libre; Juan alegre de verla en libertad la abrazó y le juro que
nunca más la iba a dejar sola.
Al final se
fueron todos a casa, al volver a Madrid fueron directamente a la gala con sus
trajes.
Al llegar a
la gala, empezaron a llamarles uno a uno a subir al escenario para recoger el
premio; Paula era la primera en salir, fue a recoger su premio y al marchar
para celebrarlo se fueron a cenar todos juntos.
Al llegar
la noche siguieron la fiesta en casa de Paula y Mario hasta altas horas de la
madrugada, hasta que cada uno se fue para su casa.
Mario y
Paula se dieron todo el amor que sentían el uno al otro y de sorpresa le regalo
Mario un viaje a Paula a las islas Sitches; fueron felices para siempre.