viernes, 19 de diciembre de 2014

Un amor de primavera

Paula ya estaba un poco cansada del frío, ya que el aire le hacía que le doliera la cabeza un montón y eso la trastocaba a la hora de escribir.
Mario a su vez, llevaba unos días algo nervioso ya que como dice el refrán “la primavera, la sangre altera”; tanto fue así que ya tenía claro que quería pedirle a Paula que se casará con él.
Lo estuvo pensando durante semanas hasta que se lo iba a decir la semana que era su aniversario.
Los amigos ya lo sabían, aunque ella lo desconocía, así que ese fin de semana, le iba a dar la gran sorpresa.
Llego el fin de semana y cuando estaban echados en el sofá Mario se levantó de repente; le dijo a Paula que ahora venía.
Fue derecho a la habitación y ahí en la mesilla cogió el anillo de compromiso.
Al haberlo cogido fue directamente al salón y se agachó.
Mario: Paula, ¿Quieres casarte conmigo?
Paula: Sí, claro que quiero.
Así fue, como acabaron esa noche celebrándolo hasta que les dieron las tantas.
La semana siguiente, ya invitaron a sus amigos a cenar a casa y ya al juntarlos les dieron la gran noticia.
Amigos: Nos alegramos mucho por vosotros.
Hablaron toda la noche, prepararon la cena y ya cenaron todos juntos; hablaron de flores, testigos y como lo iban a preparar todo.
Así fue como llegó el 15 de agosto; el gran día y se casaron.
Fueron todos los invitados y al final, bailaron y se lo pasaron muy bien e hicieron muchas fotos.
Al acabar, se fueron una semana de Luna de miel a Mallorca a un hotel de 5 estrellas.
Al llegar al hotel, estuvieron en la habitación brindando con champán, y celebrándolo a lo grande.
Los llevaron a pasear por todo Mallorca; tenían fotógrafo que les hacían las fotos más guapas, para luego ponerlas en el álbum.
Se iban por la mañana a la playita, que les gustaba esa época con la brisa del mar; porque era muy romántico.
Paseaban por la orilla, hablaban de sus cosas, se daban cariño y vivieron intensamente esa semana.
Mientras eso pasaba, Daniela y Carlos que seguían con su vida en Málaga como los demás, se iban con sus amigos a dar vueltas y tomar cerveza fría.
Estaban planeando una gran bienvenida a los recién casados y preparando la casa.
Total, pasaron los recién casados una semana especial hasta la vuelta.
Cuando llegaron al aeropuerto tenían a todos sus amigos con una pancarta de bienvenida.
Se metieron en los coches y fueron a casa a celebrarlo.
Montaron una gran fiesta en el jardín hasta las tantas y ya se quedaron a dormir.
Para todos fue un gran día, aunque algo agotador; así que se fueron a la cama.
Por la mañana, cuando los amigos ya se habían ido; recogieron todo y ese día se lo dedicaron a ellos y estar solos.
Hablaban de cosas y jugaban a hacer el tonto; como tanto les gustaba a ellos.
Aparte de recoger todo y ya hacer vida normal.
Paula, siguió con su historia de un amor de primavera.
La vida le sonreía, ya que se había casado con el hombre de su vida de que tantos años estuvo enamorada.
Roberto vivía pensando en que podía regalarle a Rosa por su aniversario; ya que habían empezado a salir en primavera.
Fue con su mejor amigo Raúl, a una agencia, cogió billetes para Canarias y los guardo hasta que llegará el gran día del aniversario.
Poco a poco llego el día y ya apareció Roberto con el sobre – sorpresa para Rosa.
Rosa: ¿Qué es esto?
Roberto: Tú ábrelo, ya verás como te gusta.
            Al abrirlo, Rosa se encontró con que eran billetes para Canarias en dos meses; que ya había avisado en el trabajo y que estaba todo preparado.
            Rosa se lanzó a Roberto a abrazarlo y darle un beso; le dio las gracias y estuvieron un rato abrazados hasta que se soltaron.
            Rosa, empezó a hacer la lista del viaje y prepararlo todo a ver que se tenía que llevar.
            Roberto, sabía que había acertado ya que a Rosa le encantaba viajar.
            Así fue, como Paula siguió con su historia que le encantaba como estaba quedando.
            Pasado el tiempo, Mario que cada día la quería más, decidió darle una sorpresa.
            Así que le regaló un perro que lo llamo Toby, era de los que ella le gustaban los de scottex.
            Lo sacaban a pasear, le daban de comer y jugaban mucho con él.
            A los 12 años de edad del perro; esté enfermo y acabo muriendo pero les dejó un gran recuerdo.
            Pasaron los meses y ya olvidados del perro; ya se prepararon para irse de vacaciones con los amigos.
            Las chicas se ponían en la tumbona de la piscina; mientras que ellos se bañaban.
            Hablaron entre ellas de muchas cosas; se reían y contaban anécdotas de sus maridos; ya que las tuvieron buenas.
            Al final, cada uno se fue para su casa y fueron felices para siempre.



domingo, 7 de diciembre de 2014

Un verano Inolvidable


Pasados los meses, empezó el calor; aunque a Paula el verano le gustaba a veces también le agobiaba ya que sudaba mucho y se tenía que duchar más veces.
También era una estación, donde Paula se inspiraba mucho, ya que iba a Barna de vacaciones y el mar le daba paz y tranquilidad.
Mientras tanto, Mario que también se agobiaba, cuando llegaba a Barna se dedicaba a salir a pasear por la playa.
Las amigas de Paula, Shaila, Cintia y María, iban con sus parejas a otras zonas pero siempre se sentían unidas, ya que por email se contaban las cosas.
Un buen día, decidieron entre todos darle una sorpresa a Paula; ya que iba a llegar su cumpleaños.
Mario que lo sabía, había hablado con todos ellos para que días más tarde aparecieran en la fiesta sorpresa.
Fiesta que llevaba preparando Mario durante muchos meses y ya había alquilado un local en Barna para todos los amigos.
Llego el día del cumpleaños de Paula y esa noche al ir al bar que le había dicho Mario tuvo la sorpresa de ver una limusina en la puerta y abrió y estaban todos sus amigos.
Al verlos, se emocionó tanto que entró directamente, tal fue la sorpresa que Mario era el que la conducía.
Ella se emocionó al ver todo montado y les agradeció la gran sorpresa.
Se fueron a cenar todos juntos y luego ya a la hora de irse a dormir se fueron al apartamento de Paula y Mario.
Como era muy grande cabían todos, ahí que se pusieron a dormir hasta el día siguiente.
Cuando se levantaron más de uno tenía que madrugar porque al día siguiente tenían que trabajar; así que pocos se quedaron en la playa; así que al final poco a poco Mario y Paula se iban quedando solos ahí.
Al irse todos, empezaron a recoger el apartamento, ya que los últimos días como lo tenían para ellos podían hacer más cosas.
Se fueron a pasear por la playa y desayunaron en una terraza, que había justo al lado del mar.
Desayunaron su café con leche con croissanes y un zumo de naranja, estuvieron ahí bastante rato hablando y luego Mario se fue a comprar el pan y la prensa mientras que Paula se iba al apartamento a escribir su cuento.
Esta vez, Paula que tenía que escribir el cuento para dentro de dos semanas, decidió escribirlo sobre “Un verano inolvidable”.
Rebeca y Jonathan se conocieron en un viaje que hizo Rebeca a Sevilla por la feria, ya que le gustaban las ferias  y quería ir a ver la feria de Abril que le dijeron que era muy bonita.
En el tren, se encontró con un chaval que se llamaba Jonathan, que era moreno con ojos azules, muy simpático y atleta.
Esto a Rebeca le llamo la atención, fue a sentarse al lado de él y esté muy cortés le dijo que no le importaba y se pusieron a charlar.
Estuvieron todo el viaje hablando de sus aficiones y las cosas que más les gustaba y poco a poco se hicieron buenos amigos.
Paula, poco a poco seguía escribiendo su historia donde Mario estaba muy contento de cómo le estaba quedando; sabía que este año iba a ser la primera ganadora del premio Príncipe de Asturias.
Ya que él la veía siempre como la gran escritora de la capital de España, Madrid que era una persona muy conocida y salía en todas las revistas con sus artículos más leídos de la prensa.
Solía escribir artículos de sociedad y espectáculos que era de lo que mejor se le daba, ya que era una entendida de la materia.
Aparte de escribir, Paula también tenía vida social, ya que salía con sus amigas; Shaila, María y Cintia, por la noche madrileña donde había un pub que les gustaba mucho llamado “El mundo”.
Mientras que Mario se dedicaba a irse de cañas con sus amigos, Pablo, Javier, Juan al bar “los cachondos” que estaba en el centro de Madrid y muy cerca de la calle del pub del mundo donde iban sus chicas, porque eran tan guapas que no se fiaban de los golfos que iban por esas zonas.
Cintia  y Shaila eran fumadoras empedernidas y salieron todas juntas a la puerta a fumar, que se estaban agobiando un poco en el bar; cuando ya se les hizo tarde sus chicos las fueron a buscar y se fueron para casa.
A la mañana siguiente, Mario que era como un despertador; no se le ocurrió otra cosa que empezar a recoger la cocina que curiosamente estaba al lado de su dormitorio y Paula no hacía más que oír ruidos de los cachorros.
Paula: Cariño, cierra la puerta que quiero dormir.
Mario: Sí, mi amor que voy tu tranquila.
            Total que al final, se tuvo que levantar Paula con cara de pocos amigos a cerrar la puerta, pero lo que no se esperaba era que Mario iba a ir con el desayuno.
            Cada día veía que le daba una sorpresa diferente; eso a Paula la entusiasmaba ya que se enamoró de él porque era como una caja llena de sorpresas.
            Un buen día, por la tarde estaban solos se pusieron a ver una película llamada El amanecer de un nuevo día, que les pegaba mucho ya que era al amanecer casi cuando se despertaba Mario y de paso despertaba a Paula para que se enterara que había llegado.
            Al mediodía se fueron a mirar ropa para ir a por el premio, porque tenía que mirarse ropa ya que tenía que ir elegante y zapatos; pero no era su día de suerte porque no encontró gran cosa y lo dejó para otro momento.
            Entonces se fueron a dar una vuelta hasta que en el corte francés vio en el escaparate un vestido de gala muy bonito y entró a probárselo; y Mario cuando la vio se le iluminó la cara y quedó alucinado viéndola con el vestido palabra de honor, color fucsia chillón; que costaba 200€, eso ya dejo a Mario un poco perplejo; pero como la quería tanto, todo por su amor hacía lo que hiciera falta.
            Así fue, como cogieron el vestido y los zapatos de color fucsia que estaban al 50% de descuento, ya que sino a Mario igual le daba un ataque de nervios; Paula al ver que se portó muy bien lo invitó a comer al restaurante más caro de la ciudad.
            El restaurante se llamaba “La comadreja”, que le gustaba mucho a Paula; aunque fuera un poco caro.
            En casa llamo a su gran amiga Cintia y le comentó lo del vestido y quedaron para verlo, entonces al saber Cintia lo que había costado cogió y le soltó a Pablo..
Cintia: Cariño, ya podías ser igual de generoso que Mario.
Pablo: Menuda con el Mario, que pasa que ahora se ha comprado un descapotable o q??
Cintia: No, le ha comprado para la fiesta de los premios Principe Asturias 2016 un vestido de 200€.
Pablo: Ostras con el Mario, luego dice que va de pobre…
Cintia: Jajajaja
            Así fue, como al final Cintia y Paula quedaron para tomar un café en casa de Paula para que ella le enseñará el vestido y ahí que se fueron los dos.
            Al llegar, Mario les abrió la puerta y ya se fueron para el salón; ahí estuvieron hablando de la mañana que llevaban.
Mario: Menos mal que soy funcionario, porque sino está tia me arruina.
Paula: Cariño que te oigo..
Mario: Ainsss mi niña favorita cuanto la quiero…
Paula: Ahora no vengas con peloteo…
            Así fue, como al final fue derecho a la cocina, les dejó a los otros en el salón y fue a hacerle la pelota y se daban besitos.
            Acabaron en el salón y ahí estuvieron los cuatro contando batallas y pensando en recorrer nuevas aventuras.
            De repente, llamaron al teléfono y cuando fue a cogerlo Mario, habían colgado y eso lo dejó un poco extrañado.
            Mario fue directamente a comentarles que habían colgado y que el número lo conocían y fue cuando vieron quien era y que provenía de la casa de Shaila.
            Empezaron a investigar que había pasado, y al volver a cogerlo les apareció una voz que no conocían, habían secuestrado a Shaila; Juan estaba aterrado y tenía que ir a buscarla; los llamo para reunirse en el salón de investigaciones de “la rubia loca”; que era donde hacían las reuniones.
            Se fueron todos para allá, se prepararon con sus escudos y sus trajes de armamento para ir a buscarla; cogió Mario el casco que tenía con hojas de trébol y el fusil y ahí que se fueron todos a buscarla.
            El grupo se llamaba “los invencibles de Mario”, ahí estaban todos preparados para la gran batalla final de vengar a su amiga Shaila y rescatarla de los bandidos que la retenían porque les habían pedido mucho dinero.
            Poco a poco, se fueron para allá a salvarla; se tuvieron que enfrentar a muchos monstruos pero estaban preparados para eso y para mucho más.
            Cuando llegaron al escondite, vieron que Shaila estaba en una jaula y la única manera de que saliera de ella, era que se pusiera a leer Paula porque tenía el don de que salieran los personajes de los cuentos al igual que enviándolos a su destino.
            Entonces, fueron a buscarla pero los bichos que la retenían tenían fijación en Paula por eso habían cogido a su mejor amiga; ya que sabían que pronto iría a buscarla.
            El rey de los malvados se llamaba Sauron, que cuando los vio los retuvo en su castillo hasta conseguir que Paula leyera para él.
            Así fue como los tuvieron encarcelados hasta el día siguiente, donde vistieron a Paula de Romana y la pusieron en frente de todos los bichos para leer y que apareciera la bestia salvaje llamada Aurin; pero tenía Mario miedo de que le pasará algo y le dio un amuleto para protegerla.
Mario: Hagas lo que hagas, ten cuidado Paula te lo suplico.
Paula: Tranquilo todo saldrá bien.
            Así fue, como les leyó el cuento al revés y acabaron todos los monstruos en sus cuentos y Shaila quedó libre; Juan alegre de verla en libertad la abrazó y le juro que nunca más la iba a dejar sola.
            Al final se fueron todos a casa, al volver a Madrid fueron directamente a la gala con sus trajes.
            Al llegar a la gala, empezaron a llamarles uno a uno a subir al escenario para recoger el premio; Paula era la primera en salir, fue a recoger su premio y al marchar para celebrarlo se fueron a cenar todos juntos.
            Al llegar la noche siguieron la fiesta en casa de Paula y Mario hasta altas horas de la madrugada, hasta que cada uno se fue para su casa.
            Mario y Paula se dieron todo el amor que sentían el uno al otro y de sorpresa le regalo Mario un viaje a Paula a las islas Sitches; fueron felices para siempre.

 



domingo, 23 de noviembre de 2014

El amor imposible



Estaban ya poniendo todo lo de Navidad en la empresa de Lucía, tanto que poco a poco la gente iba comprando cosas.
Mientras tanto, Lucía no paraba de pensar cómo iba a hacer para cambiar su vida, seguía escribiendo y estaba animada; pero el cuerpo le pedía otros aires.
Así que como hacía un tiempo que no escribía, empezó a hacerlo de nuevo con una historia diferente.
Mario, que era su editor y sobre todo su mayor inspiración; fue el que la animó a seguir con su pasión.
Poco a poco fue empezando su nueva novela titulada “El amor imposible”, fue un titulo acertado; ya que ella había tenido al igual que Mario varios fracasos amorosos.
Así que entre los dos, hicieron la novela, que la empezaron esa noche que no podían dormir.
A la mañana siguiente, Lucía como estaba cansada; se acostó tarde y eso fue su perdición ya que tenía que acabar su borrador antes de las 12 de la mañana para que Mario se lo llevará a la editorial, menos mal que solo le quedaban 2 hojas para el final; el borrador fue así.
Maria  y Rodolfo se conocieron en la playa; el verano que está había ido a la Costa Brava a pasar el verano.
Rodolfo era alto, moreno y tenía un estilo muy peculiar; pero eso a María fue lo que más le llamo la atención.
Tanto fue así, que poco a poco se hicieron buenos amigos; se lo contaban todo e hicieron muy buenas migas.
Iban juntos a todos lados, eran la envidia del instituto de Budapest, ya que ambos vivían allí.
Cuando ya acabo el borrador se lo dio a Mario y ya Lucía quedó en casa haciendo la comida.
Entonces, poco después de irse Mario sonó el teléfono ¡Ring!
Lucía: Sí, ¿Quién es?
Daniela: Lupi, Que soy Daniela.
Lucía: ¡Hola! ¿Qué tal?
Daniela: Pues muy bien, aquí preparando comidas y arreglando un poco la casa.
Lucía: Igual que yo mujer; si es que entre la novela y lo de la casa no puedo con todo, menos mal que tengo a mi Mario que es un cielo y me ayuda en todo.
Daniela: Que suerte tienes; así ya se puede.
            Como si seguían hablando se les iba a hacer muy tarde; decidieron colgar y seguir con sus cosas.
            Así fue, como al llegar Mario ya lo tenían todo arreglado y apañado para comer los dos juntos.
            Al llegar, empezaron a comer y a Mario le dio por hacer el día de las preguntas; quiso saber cosas que Lucía pensaba de él, eso la dejo un poco desconcertada; ya que tenía miedo de lo que las cosas podían cambiar y no sabía si iban a ser a mejor o a peor.
            Lucía, como era muy espontánea le dio por lo de perdidos al río y se lo dijo; eso hizo que él le siguiera el juego y así ella podía hacer los cuentos.
            Lucía estaba un poco deprimida ya que su amiga Miki no hacía más que influir en la relación suya con Mario; eso a Lucía la mataba por dentro, y no le gustaba lo que estaba haciendo ya que ella veía que estaba mal.
            Aunque eso parecía que en el fondo daba igual; la única esperanza que Lucía tenía era esperar a ver lo que decía el tiempo.
            Mientras eso pasaba, Shaila cada día estaba más preocupada por Lucía ya que cada día estaba adelgazando y triste; así que decidió sacarla de casa para animarla.
            Así fue, como acabaron las dos camino la zona de marcha para despejarse.
            Se pusieron a beber y acabaron un poco borrachas cantando Paquito chocolatero y la de Asturias.
            Al llegar a casa, Lucía se hecho en la cama a descansar; ya que había sido un día muy duro.
            Mientras tanto, Laura y Daniela, se habían ido de compras para Lucía y luego darle una sorpresa.
            Al final, le salió bien ya que Mario le siguió hablando pero como es tan especial casi se vuelve a enfadar; hasta que Lucía le comentó lo del trabajo y ya se calmó la cosa.
            Lucía, como pronto le llegaban exámenes y cosas; empezó a estar algo agobiada y no sabía qué hacer, ya que aparte del cuento en dos meses estaba de exámenes.
            Las cosas entre Mario y Lucía; ya se habían calmado, aunque fuera un continuo ni contigo ni sin ti, Lucía sabía que le iba a valer para algo.
            La vida, le estaba dando una oportunidad de viajar y deseaba irse de Málaga para poder ver mundo; se lo comentó a sus mejores amigas y ahí que se fueron a Madagascar a recorrer aventuras.
            Cogieron un avión Daniela, Shaila, Laura y Lucía; ahí que se fueron las cuatro de vacaciones sabáticas dos semanas a descansar.
            Después de pegarse 12 horas en el avión; decidieron al llegar al hotel echarse a descansar y preguntar antes por la llave de las habitaciones.
            Les dieron la llave y ahí que entraron a dejar sus cosas, se dieron cuenta de que había un montón de armarios así que no tuvieron problemas para que les cupiera todo.
            Cuando ya lo tenían todo listo, ya se fueron a dar una vuelta por Madagascar y allí encontraron a un chaval llamado Félix, que buscaba una cueva, porque le habían contado que había maravillas allí y que se podía hacer rico; pero que necesitaba ayuda, así que cuando las vio pensó en que ellas le podían ayudar.
            Las chicas al ver a Félix tan apurado pensaron en echarle una mano.
            Ya que otra cosa no, pero les gustaba mucho correr aventuras, porque así tenían luego cosas que contar.
            Se adentraron en la cueva y con ayuda de Félix; le ayudaron a buscar su tesoro aunque parecía ficción, eso le venía muy bien a Lucía; ya que para su novela esa aventura era épica e inolvidable.
            De repente, les aparece el rey de los budistas llamado Segismundo, que las necesitaba para salvar su mundo llamado Las Canadienses, y se dispusieron a luchar en una guerra, donde allí se encontraron con monstruos muy feos.
            Al acabar la guerra, las hicieron reinas del mundo Los canadienses y por fin apareció la paz en ese mundo y pudieron volver a casa.
            Al volver a Madagascar, les dio porque necesitaban un buen chapuzón y ahí que se fueron al hotel a por los bikinis y al agua patos.
            Estuvieron toda la tarde, hasta la noche y al final se fueron al hotel a dormir hasta el día siguiente.
            Se pasaron una semana bastante divertida, hasta que llegó la hora de irse y ya hicieron las maletas para volverse a Málaga.
            Al llegar a Málaga, Mario la estaba esperando en el aeropuerto y eso le pareció muy raro; pero por otra parte se alegro.
Mario: ¡Hola Lucía! Sé que te parece raro que esté aquí, pero tenemos que hablar.
Lucía: ¿Qué pasa Mario? Tiene que ser ahora o puede ser en casa.
Mario: Vale, vamos a casa y te lo cuento.

Así fue, como se fueron a casa y ahí cuando Lucía acabo con las maletas; se sentaron en el sofá tranquilamente y se pusieron a charlar.
            Pasaron varias horas, mientras que Mario le pidió perdón a Lucía por lo que había pasado con Miki y está le perdonó.
            Fue muy duro para ella; pero ya se sabe que donde hubo fuego quedan cenizas, aunque a veces segundas partes nunca fueron buenas.
            Mario, aunque estaba intentando que las cosas fueran como antes, tampoco le salían las cosas bien.
            Tanto fue así, que como es normal Lucía encima era igual que él metió la pata y Mario se enfadó diciendo que era una pesada y le dejó de hablar durante varios días al igual que a Miki.
            Mientras esto pasaba Lucía, se disponía a seguir con su novela.
            María y Rodolfo, estuvieron quedando poco a poco y seguían viéndose, ella a sus amigas les hablaba de él, que era lo mejor de su vida, sus amigas eran Carla y Lorena; que se conocían desde que eran pequeñas.
            Se ponían juntas en el pupitre y siempre estudiaron juntas; fueron las mejores amigas del instituto, se apoyaban en todo y nunca les faltaba nada.
            Habían jurado que pase lo que pase serían amigas para siempre.
            Y así fue, como las 3 juntas se disponían a viajar; pero antes de eso se lo comentaron a sus respectivos novios y estos no tuvieron ningún problema para que fueran y ahí que se marcharon a Canarias.
            Poco a poco la historia de Lucía había cobrado sentido y poco a poco iba dando su fruto.
            Un buen día, la llaman por teléfono diciendo que Miki había tenido un accidente de coche, rápido está llamo a Shaila, Daniela, Laura para decírselo, quedaron todas con ir con sus respectivos al tanatorio.
            Cuando Mario se enteró, al principio no se lo podía creer, todo porque había discutido con ella la noche anterior ya que Lucía le había pillado mensajes con ella.
            Fueron de entierro y al día siguiente al funeral.
            Estuvieron varios días un poco mal; hasta que poco a poco volvieron las cosas a su cauce y Miki sólo quedó en el recuerdo.     
            La vida de ellos cambio, Lucía siguió escribiendo y Mario poco a poco volvió a ser el mismo.
            Pasaron los meses y al final todo se arreglo entre ellos y volvieron a ser felices.
            Ganaron un crucero por el Mediterráneo y al volver lo celebraron con los amigos.

martes, 2 de septiembre de 2014

Un verano por tu amor

      Pasado ya un tiempo, Sara ya poco a poco ya había superado la marcha de Alan; gracias a sus amigos.
      Así que una noche, se juntaron las tres amigas Laura, Shaila, Sara y se fueron por ahí.
     Se pararon en un bar llamado "Noche loca"; al llegar se tomaron un cóctel de naranja cada una y se pusieron a bailar.
     Estuvieron bailando durante un buen rato; hasta que aparecieron tres chicos a presentarse Mario, Daniel y Javi.
     Se presentaron, ahí que se pusieron a hablar de lo que les gustaba a cada uno.
     Hablando se dieron cuenta de que tenían muchas cosas en común y ya se dieron los telefonos, pensaron en quedar algún día.
     Al acabar la noche, las chicas se fueron a casa de Sara a dormir como habían quedado; ahí que se fueron, al llegar se pusieron a hablar de la noche y ya hasta que se durmieron.
    A la mañana siguiente, Sara se levantó un poco tarde; pero tuvo un whatssap a las 12, era Mario que le puso de tomar un café porque quería comentarle sus propuestas sobre algo que iba a ayudar a empezar su nueva novela.
    Sara enseguida le dijo que estaba interesada y que de acuerdo.
    Así fue, como quedaron esa tarde y al llegar al bar, esté se puso a hablar de sus propuestas para la nueva historia de Sara.
   Sara, toda entusiasmada también le hizo varias preguntas; Mario encantado le contestó y estuvieron pasando una tarde entretenida.
   Mientras tanto, las chicas como ya se habían ido; cada una había hecho sus propios planes.
   Aparte de eso, Sara también estaba un poco atareada con el libro "Un verano de locos", porque tenía que hacer un borrador; ya que esa tarde hablando con Mario esté le dijo que el trabajaba en una editorial llamada "Al final del camino, siempre hay salida", que había comentado que ella escribía y querían un borrador para echarle un vistazo, así fue.
   Pasados unos días, le envío un borrador a su cuenta "marioelgrande@hotmail.com", ahora ya a esperar una respuesta.
   Mientras tanto; como tenía el libro de las sombras más oscuras, se dedicaba a leerlo y así pasaba los días y saliendo con sus amigas.
   Laura y Javi desde el día que se conocieron se llevaron muy bien, fueron poco a poco haciéndose inseparables; salían juntos a todos sitios y ella se llevaba muy bien con sus amigos y él con sus amigas.
   A Laura también tenía la misma afición que Sara; sólo que no escribía tanto y tampoco lo patentaba.
   Pero si que de vez en cuando tenía algún que otro escrito.
   Otra de sus amigas era Shaila, pero ella sólo se dedicaba a hacer frases de vez en cuando; pero no era de escribir grandes textos.
   Shaila y Daniel, en cuanto se conocieron Shaila supo que iba a ser muy importante; la ayuda mucho y la apoya en todo siempre esta ahí.
   Aparte de eso, Sara sabía que tarde o temprano tenía que seguir la historia y se metió al ordenador a hacerla.
   Lara se dedicaba a hacer cosas y sobre todo a escribir cuentos de vez en cuando, tenía un diario donde ponía sus sentimientos.
   Un buen día conoció a un chico que se llamaba Lucas, que iba a clase de letras con ella.
   Poco a poco se fueron conociendo e intercambiando gustos y pensamientos, ilusiones, viajes que querían realizar.
   Se llevaron muy bien, ya que se estaban dando cuenta de que tenían muchas cosas en común.
   Así fue, como Sara poco a poco iba escribiendo su cuento y a la gente le encantó de tal manera que le ponían comentarios y cosas.
   Mientras eso pasaba Sara se dedicaba también a salir con Mario y pasear por las calles calurosas de Sevilla, que era de donde procedían.
   A la mañana siguiente, Sara que había decidido levantarse temprano fue a mirar por la ventana y amaneció tormentosos; así que pensó en esa mañana quedarse en casa.
  Mientras tanto, Mario que seguía trabajando en su oficina; se fuea por un café ya que estaba empezando a saturarse de tanto trabajo que tenía y necesitaba un descanso.
  Con los días, Lara iba quedando con Lucas ya que esté cuando tenía un hueco libre se lo dedicaba a su adorable amiga; aunque ella también algunas veces quedaba con sus amigas y hablaban de las anécdotas que les pasaban.
  Al ser Lucas un chaval muy cariñoso y amable, pues tenía ganado mucho ya que sus amigos y las amigas de Lara lo adoraban.
  Se iban juntos a muchos sitios, se lo pasaban en grande todos juntos.
  Un día por la mañana, sonó el teléfono
RING...RING...
Sara: Sí, ¿Quién es?
Laura: Sara, soy Laura. ¿Que tal?
Sara: Bien, aquí haciendo cosas
Laura: Pues igual que yo, sólo que para descansar decidí escribir unos versos y así me desahogo.
Sara: Me parece muy bien, yo sigo aquí con mi novela.
Laura: Que emocionante, cuando la acabes ya sabes la reenvías al email de las chicas: laschicaslocas@hotmail.com
Sara: Tranquilas, que os tendré informadas
Laura: Gracias Sarita, siempre atenta a las personas que quieres, guapa.
Sara: De nada guapa, chao.
Laura: Chao guapa.
   Al final, colgaron y después Sara se puso a seguir haciendo cosas; hasta que apareció Mario diciéndole que la invitaba a tomar un aperitivo de los largos y así comían fuera.
   Sara ahora estaba feliz, ya que Mario la había invitado a comer y eso la alegraba ya que  así no tenía que cocinar.
   Al acabar de comer en el restaurante, cogieron la moto y se fueron para casa.
   Al llegar a casa, como ya se les había hecho tarde se fueron a la cama a dormir.
   A la mañana siguiente, Sara se puso a seguir escribiendo su novela; ya que la tenía atrasada porque se habían ido ella y Mario de fiestas de los barrios.
   Así que llevaban unas buenas y merecidas vacaciones de verano; entonces decidió seguir un poco con la historia.
   Lara y Lucas, estaban muy ocupados esta semana, ya que Lara que trabajaba en una revista llamada "la deseosa", le habían pedido varios artículos esta semana; así que no podía quedar con sus amigas porque no tenía tiempo.
   A su vez, a Lucas le pasaba lo mismo ya que tenía mucho trabajo por los borradores que había recibido estos días estando fuera.
   Los únicos días que les quedaban libres eran los fines de semana y ahí eran cuando se veían con los amigos.
  Así fue como Sara poco a poco iba siguiendo su novela; hasta que decidió ponerle fin, ya que quería escribir otras cosas.
  Al final, Lara y Lucas hicieron su viaje de ensueño a París, vieron cosas preciosas; al acabar el viaje volvieron a casa.
  Al llegar a casa, celebraron su vuelta con sus amigos. Fin.
 Al acabar Sara su cuento, fue directamente a Mario a enseñárselo para que él diera el visto bueno, a esté le gustó y ya lo publicaron en internet para que todo el mundo lo viera.
 Mientras tanto, Shaila y Daniel ya habían arreglado sus cosas y volvían a estar juntos de nuevo; así que llamaron a los amigos para celebrarlo.
  Laura y Javi seguían viviendo su luna de miel permanente ya que se querían como el primer día y por muchas personas que intentaron separarlos no pudieron.
  Quedaron todos juntos e hicieron un viaje al parque la warner de Madrid, se lo pasaron en grande y fueron felices para el resto de sus días.

                              Fin.

    

miércoles, 27 de agosto de 2014

Un verano de locos

Pasado el tiempo, las ventas del libro de "el amor tiene dos caras" se dispararon y Sara tuvo que seguir escribiendo la tercera parte llamada " Un verano por tu amor".
    Alexandra y Mario, se fueron de luna de miel a las islas Sitches, con unas aguas azules y cálidas; donde se pasaron una semana.
    A la semana, volvieron para casa y ya llamaron a sus amigos para hacer la cena de bienvenida.
    Hicieron la cena, hubo hasta bailes en la terraza con música del momento.
    Se lo pasaron muy bien, más tarde como ya no podían ni con su alma de lo cansados que estaban se fueron a dormir.
   A la mañana siguiente, Sara se levantó con la fresca y se puso a escribir otra parte de "Un verano por tu amor".
    Mientras tanto, Alan estaba viendo las noticias y cosas por el ordenador que decía que le entretenían mucho ya que se aburria viendola escribir a ella todo el día.
    A la hora de comer, Alan ayudo a Sara a preparar la comida; ya que se habia aficionado a un canal de cocina de Carlos Arguiñano que explicaba recetas "faciles", porque sino Alan se liaba con las que eran demasiado largas.
    Para ello, Sara le había comprado un delantal estampado de pelotas de fútbol, porque le dijo que se negaba en rotundo a ponerse nada que llevará flores o cosas de pijos, ya que él era muy suyo para ese tipo de cosas.
    Así que al final, estuvo limpiando mientras que Sara se ponía a seguir escribiendo su novela.
Mientras eso pasaba, Alan que ya había terminado de hacer las cosas de la casa; decidió quedar con sus amigos y se lo dijo a Sara, está le pareció bien y ahí que se fue.
    Al volver, lo vio bastante serio y ya le preguntó que si le pasaba algo; esté le dijo que no le apetecía hablar y se fue a la cama.
    Sara, en aquel momento no sabía lo que decir ni que pensar; decidió olvidar un poco el tema y pasar un poco a ver si pasaba todo.
    Alan pasaba los días y estaba muy raro, y Sara veía que las cosas iban cada vez peor; pero no sabía como remediarlo.
    Intentaba hablar con él, pero era como hablar con una pared cerrada y cabezota.
    Así que ella seguía escribiendo su novela; porque era la única manera de desahogarse.
    Al final, un día Sara se levantó y sin que Alan se enterase le puso las maletas en la puerta, para ver cuál era su reacción.
    Al llegar Alan, discutieron y esté le confesó que había otra y que llevaba algún tiempo viéndose con ella y se fue.
    Sara desconsolada estuvo llorando toda la noche, llamo a sus amigas y estás al enterarse no se lo pensaron dos veces y fueron a verla.
     Estuvieron toda la noche bebiendo y ella contándoselo; así que al final se quedaron a dormir con ella y ya fue cuando decidió retomar su vida a su manera.

                                          FIN.

domingo, 29 de junio de 2014

El amor tiene dos caras



               Desde que pasó la fiesta de fin de curso y el viaje a la Costa Brava, Alan y Sara no dejaron nunca de estar unidos.
               Poco a poco, su relación se iba consolidando cada día más.
               Sara a su vez iba escribiendo otra novela que sabía que le iba a gustar a Alan ya que era su mayor inspiración.
               Un buen día, Alexandra y Mario como se llevaron tan bien empezaron a salir juntos, se iban al cine, a bailar e incluso viajaban juntos; eran bastante felices y estaban muy enamorados.
               Así fue, como Sara empezó su nueva novela llamada “el amor tiene dos caras”, cuando Alan leyó el titulo le gustó, ya que tiene fuerza y sobre todo realismo.
               Alan siempre decía que es verdad que “el amor tiene dos caras”, nunca llegas a conocer a nadie del todo, hasta mucha de la gente que está a tu alrededor y creías especial, acaba por demostrarte su lado más oscuro que nunca pensaste que iba a ser así.
               Sara, como es normal sigue entusiasmada con su nueva novela, sobre todo porque poco a poco se está dando a conocer.
               En su página tiene varios seguidores que le aclaman su segunda parte; preguntándole como seguirá la historia de Mario y Alexandra, habrá malos entendidos, celos, rabia desenfrenada por saber cómo acabaran sus personajes.
               Así que está bastante liada, aunque no deja a sus amigas de lado “las modernas”, que son las que más le aclaman sobre todo en estos días de verano.
               La verdad es que casi no ha tenido tiempo de ponerse a escribir, entre el trabajo y sus asuntos personales sobre todo que este año está teniendo una vida bastante ajetreada.
               Hasta que no terminó las clases; no paraba de estudiar, pero el gran esfuerzo le valió la pena por las pedazo notas que sacó, tanto fue así que Alan como recompensa la invitó a cenar al Romeral el bar más caro de toda Gerona.
               Sara esa noche; se puso su vestido dorado ya que era para un día especial y había que ir de estreno.
               En el restaurante de un barco, cuando vino el camarero Alan ya había hablado antes con él, lo mando encender las luces del túnel y entonces Sara pudo leer por el túnel ¿Quieres casarte conmigo?.
               Al leerlo, Sara emocionada le dijo que si, a partir de ahí empezaron a planificar la boda.
               Se casaron un 15 de agosto en una iglesia de un monte de Gerona al lado del mar.
               Se fueron de viaje de novios a las Islas Caribe donde Sara disfruto mucho hasta que volvieron de esa semana.
               Cuando volvieron, Sara ya se puso a seguir trabajando con su libro el amor tiene dos caras.
               Alexandra y Mario, se pasaban mucho tiempo viajando ya que su trabajo de azafatos de vuelo lo requería así.
               Conocían a mucha gente, y le gustaba mucho la marcha y el salir por la noche para desfogarse.
               Un día Mario apareció con una moto que se había comprado; fue a buscar a Alexandra y ahí se que fueron a cenar.
               Alexandra vivía con sus padres, aunque ellos no estaban muy de acuerdo porque su hija saliera con un macarra como Mario, luego él con ella era un cielo.
               Por eso, ella luchaba porque esa relación nunca se acabará.
               Cada vez, la relación de Sara y Alan iba mejor; les gustaba estar juntos pero también tenían su espacio.
               Como ya llegaba el verano, Sara se dedicaba a ir a la piscina con sus amigas las modernas.
               Al llegar a la piscina, Sara se reunía con las modernas para planificar el viaje del verano.
               Cuando ya estuvieron en la piscina se pusieron a comentar de todo un poco.
Sara: Chicas, este año adónde queréis ir, ¿Playa o montaña?
Aurora: Podemos votar y según los votos que saquemos vamos a un sitio o a otro.
Azucena: A mí me parece buena idea, ¿Tú qué piensas Isabel?
Isabel: Vale, así sabemos la opinión de todas.
Leticia: De acuerdo, estoy con vosotras.
               Así fue, como se fueron a por un bolígrafo y un papel e hicieron las votaciones en un cuenco que luego agitaron.
               Cuando ya estaba agitado, cogieron un papel al azar.
               Primero salía playa, mientras salía Sara lo apuntaba todo; al final salió 3 de playa y 2 de montaña, como es lógico ganó playa; así que fueron preparando el planing para irse, ya que la playa que tocaba era La Concha en San Sebastián.
               Lo único que como iban teniendo cada una novio, pues al final decidieron contárselo y ellos les dejaron marchar.
               Fueron al aeropuerto en limusina contratada por Aurora, porque como era publicista pues se lo podía permitir.
               Para más diversión cogieron billetes en primera clase; ahí que se fueron las 5 para San Sebastián.
               Cuando llegaron, dejaron las maletas en el hotel que por supuesto era de 5 estrellas.
               La habitación era una pasada, con vistas al mar, que era azul cielo mitad verdoso y con mucho oleaje.
               Las chicas iban de fiesta en fiesta, siempre juntas y se lo pasaron genial.
               Hubo un día que de repente paseando se encontraron con un guía que había perdido el mapa de las rutas en una cueva.
               Las chicas que les gustaba la aventura decidieron ayudarle a encontrar el mapa.
               Al llegar a la cueva se toparon con un enanito, que era gordo, con un sombrero en forma de pez, una botas marrones y barba que encima iba de listo.
               Así que a Sara ya era lo que le faltaba, porque otra cosa no pero la gente que va de lista le tirria y saca bastante carácter cuando se cruza con gente así.
Las modernas: Vamos, espero que Sara no saqué su carácter…
Guía: ¿Por qué? ¿Tiene mucho genio?
Las modernas: Hombre pues…Sí.
Guía: Vale, entonces mejor tranquilicemos la situación.
Las modernas: Sí, mejor.
               El enano que se llama Policarpo , vivía por esas cuevas; como no era muy amable y además vestía de muy malas pintas aparte de que era bastante cascarrabias.
Sara: Oye Policarpo, ¿Por qué nos has hecho venir hasta aquí?
Policarpo: Soy un enano muy listo; pero también maldecido por la bruja de las cuevas, que se está cargando mi aldea La Romera a base de petrificar a los pocos ciudadanos que ya quedan en ella.
Aurora: Guay, mira que bien otra aventura más para mi biografía.
Azucena: Es de locos, siempre tenemos que estar en un mundo distinto; esto parece la Historia Interminable.
Isabel: Pues a mí me molaba ese libro, es de aventuras es genial.
Leticia: Sí, que guay vamos a enzarzarnos en otra aventura; yo me apunto a un bombardeo.
Sara: Con esos ánimos, cualquiera no se apunta, venga va por donde empezamos.
Las modernas: Guay, será una historia que nunca olvidaremos.
               Así fue, como las chicas fueron con el enano por la cueva hasta su aldea La Romera.
               Al llegar a la aldea, fueron a ver a su Rey, que era un elefante llamado Simeón, les prometieron que lucharían por la paz de su pueblo.
               Así fue, como al final entablaron la guerra contra la bruja de las cuevas y aunque la ganaron también quedaron muchos heridos, que tuvieron que curarlos a base de un líquido mágico.
               Las chicas orgullosas con el Guía volvieron a la playa de la Concha.
               El guía llamado Daniel estuvo al final con ellas, ya que entre Daniel y Leticia acabo  habiendo un vínculo muy especial.
               Al final, los 6 hicieron muy buenas migas, tanto es que se enteraron de que Daniel estaba en el mismo hotel.
               Los 6 visitaron todos los lugares recónditos de San Sebastián, comieron Cigalas y disfrutaron de toda la semana hasta que volvieron a Gerona.
               Al llegar allí, Alan estaba en el aeropuerto esperando a Sara con un ramo de flores rojas y su bonita sonrisa.
               Sara al verlo, se emocionó un montón porque venía guapísimo y en cuanto le dio las flores se tiró a él y le plasmo un beso.
               Los demás fueron a saludarlos a los dos, porque junto a Alan venía Alex a buscar a Isabel que estaba morena y radiante del viaje.
Alex: Estás preciosa Isabel.
Isabel: Gracias, cariño.
Alex: De nada.
               Cuando ya terminaron de saludar, Alex y Alan se quedaron extrañados al ver que Leticia no venía sola, entonces fueron derechos a saludarla para que les presentase a su chico.
Leticia: Chicos, este es Daniel; es el guía que nos encontramos en el viaje.
Daniel: Es un placer conoceros chicos, Leticia me hablo muy bien de vosotros.
Chicos: El placer es nuestro, que alegría ya hay otro chico en la pandilla.
               Así fue, como al final se fueron todos a guardar las maletas cada uno a su casa, ya que más tarde quedaron todos a cenar en casa de Alan y Sara.
               Cuando Alan y Sara llegaron a casa, lo recogieron todo para preparar la cena de sus amigos, de paso ya Alan le dio su cuento de cómo poco a poco en ese tiempo él le había echado un ojo y arreglado unas cosillas.
               Sara cuando lo vio le pareció muy bien, porque había quedado justo como ella quería, pero tenía que seguir otras páginas más para poder entregarlo a la editorial de Alan ya que habían pedido 9 páginas y ella ya llevaba 5 y le faltaban 4 para llegar al final de la historia de Alexandra y Mario.
               Cuando ya Sara vio que solo le faltaban cuatro páginas la verdad que se alegro bastante, así que decidió ir paso a paso.
               Lo dejo de lado un poco porque tenía que preparar la cena y todo para cuando vinieran sus amigos celebrarlo, mientras preparaba la cena le dijo Alan que si estaba segura de que fueran a venir Marcos y Julián que los había invitado ella a cenar, está le dijo que si que la habían llamado y confirmado.
               Así fue, como al final aparecieron todos en la cena, hubo las presentaciones al principio y mientras estaba terminando la cena, los amigos estaban en el salón hablando y tomando un cerveza, se reían y disfrutaban de estar todos unidos otra vez.
               Los chicos Marcos y Julián eran compañeros de Sara del trabajo, los dos eran escritores y querían llegar de alto como Sara, pero aún les quedaba carrera.
               Eran muy simpáticos, eran hermanos pero parecían gemelos ya que tenían muchas semejanzas, los dos eran altos; morenos y tenían los ojos marrones color café.
               Al conocerse, se llevaron muy bien, tanto que se fueron todos a bailar a la discoteca Chachachá, era una noche muy romántica tanto que al final las chicas Azucena y Aurora acabaron confraternizando con Marcos y Julián, hablando al final empezaron a salir con ellos.
               Como todos tenían sus pisos, los chicos se fueron a vivir con ellas meses más tarde, la relación entre todos ellos seguía en pie, cada día se llevaban mejor, iban de viaje juntos, salían a cenar, al cine y hasta a dar una vuelta.
               A todos les gustaba mucho las fotos, entonces siempre se hacían fotos que quedaban muy bien, hicieron un álbum de todos ellos; con el título de “El verano de las Modernas”.
               Mientras tanto Sara, siguió con su historia que había dejado esa semana de vacaciones.
               Alexandra y Mario a raíz de acabar con la lucha de sus respectivos padres acabaron por aceptarlo, ya que sin que ellos lo supieran ya habían hecho el año juntos.
               Así que, seguían juntos y todos los días les pasaban aventuras distintas.
               Como ya llegaba el verano, Alexandra le gustaba ir a la piscina y Mario la acompañaba, porque le encantaba verla tumbada en el sol con esa piel morena y viéndola con esa sonrisa radiante de felicidad por estar a su lado.
               Se querían mucho, al final meses más tarde se fueron a vivir juntos, porque vieron que no podían estar el uno sin el otro, se llevaban muy bien; eran almas gemelas, les gustaban las mismas cosas, los viajes eran de placer al final porque siempre que llegaban a una ciudad la visitaban y hacían muchas fotos.
               La vida cada día les sonreía más, siempre que tenía tiempo Alexandra se dedicaba a pintar y a dibujar a los paisajes que visitaban.
               Su vida estaba rodeada de gente que la quería y como viajaban tanto no hacían más que hacer amigos en todos lados.
               Entonces cuando llegaban a su ciudad de Mallorca, recibían muchos emails de sus amigos y cartas con fotos donde habían estado todos ellos, se lo pasaban pipa, iban a fiestas.
               La verdad es que fueron unos días maravillosos para Alexandra, Mario estaba feliz con ella, porque veía que cada día que pasaba era la persona con la que quería estar a su lado para el resto de sus días.
               Se fueron al parque de atracciones un día por la tarde y se montaron en todo, luego ahí hubo una fiesta donde apareció David Civera de sorpresa primo de Isabel, que le firmo los discos por sorpresa a Alexandra que era su cumple y Mario lo sabía.
               Fueron a montarse en todo y más tarde se fueron a casa, fue un día maravilloso ya que comieron en el parque y todo, jugaron y hicieron gracias; eran la envidia del parque porque estaban juntos eran felices.
               Pasado el tiempo, Mario llevaba mucho tiempo sin poder dormir, porque no sabía la manera de decirle a Alexandra que se casará con él.
               Alexandra se temía que pasaba algo, pero no sabía que era exactamente, lo único que veía es que Mario estaba muy atento con ella, a veces distraído en sus pensamientos pero sabía que algo tenía preparado para ella y estaba segura de que iba a ser muy especial.
Mario: Alexandra, ¿Tengo que pedirte algo?
Alexandra: Dime cariño, ¿Qué quieres?
Mario: Alexandra Mayoral, ¿Desearías ser mi esposa?
               Alexandra cuando lo escuchó se quedó sin palabras, se lanzó a él y le dio un beso en los labios y automáticamente le contestó.
Alexandra: Sí, claro que quiero casarme contigo.
               Así fue, como llamaron a todos sus amigos y les comentaron la gran noticia, éstos tan orgullosos se alegraron por ellos, les dijeron la fecha y que poco a poco iban a hacer los preparativos de la boda.
               Pasado el tiempo se casaron, se fueron a vivir juntos y fueron felices para el resto de sus días.
               Al acabar el cuento Sara se lo enseñó a Alan, éste quedó asombrado del final y de lo bien que estaba redactado tanto fue así que próximamente lo llevo a su editorial para que vieran a ver como lo editaban.
               Pasando el tiempo, Alan le dio la noticia a Sara de que salía el libro  a la venta el 30 de agosto, está orgullosa llamo a todos sus amigos en común para celebrarlo e hicieron una fiesta en su casa.
               Se lo pasaron fenomenal, bebieron champán, bailaron toda la noche hasta que se les hizo tarde y se fueron cada uno para su casa.
               Se comieron la tarta y toda la cena de la fiesta y por la noche a dormir, Sara y Alan al final fueron felices para el resto de sus días.


FIN